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Las composiciones de Bad Bunny y Rauw Alejandro fueron señaladas en una campaña contra la violencia sexual


“Castígala, dale lo que pide. ‘Tamos en la zona que nada se prohíbe. Dale duro paque nunca se olvide. Castígala, castígala”. Estas líneas pertenecen Diluvio, una de las canciones del último disco de Rauw Alejandro que vio la luz el pasado mes de julio. También son las protagonistas de la campaña con la que la Federación Mujeres Jóvenes busca concienciar sobre violencia sexual, centrándose en los discursos que construyen el imaginario colectivo.

“Queríamos señalar no solo cómo los hombres ejercen esta violencia, sino en también a los productos culturales que están socializándola. Poner el acento en todo aquello que estamos escuchando y normalizando”, explica a este periódico Mónica Saiz Martínez, coordinadora del programa de la asociación Noches seguras para todas, al que pertenece esta acción en redes.

“La violencia y la misoginia se reproducen en nuestra cotidianidad y se vuelven invisibles, modelando nuestro discurso y visión del mundo”, han compartido este miércoles en X e Instagram. El mensaje lo han acompañado con otros carteles que incluyen las letras de temas de Bad Bunnyy Daddy Yankee, cuyos versos se sitúan en la misma línea que los del autor de Todo de ti.

En los diseños han tachado con una línea rosa parte de las letras, aunque con un trazo que permite poder leerlas igualmente al completo. Jumpa, el dueto que Bad Bunny publicó junto a Arcángel en febrero de este mismo año, reza: “Te escupo la boca, te jalo el pelo, te doy con el bicho y con el lelo en el jet privado, un polvo en el cielo. Hoy quiero una puta, una modelo”.

El puertorriqueño se ha ‘ganado’ aparecer por partida doble, ya que la Federación ha usado igualmente su sencillo Monaco, que lanzó hace apenas unas semanas. “Que la azafata te mame el bicho en el cielo. Lo que e’tirar quiniento’ en el putero. Por eso tu opinión me importa cero”, expresa. El tercer señalado es Daddy Yankee, por su canción de 2020 Relación. “Ahora todo cambió, le toca a ella, Mari y una botella. Gracias al maltrato se puso bella. Ahora tú la quieres y no te quiere ella”, entona.

Productos culturales como reproductores de violencia

La campaña acompaña estas letras con un mensaje que advierte sobre las consecuencias de que estos hits suenen cada día –y noche– en auriculares, altavoces y discotecas: “La reafirmación de la masculinidad a través del ejercicio de la violencia sexual implica el control y acceso sexual a los cuerpos de las mujeres, un poder que espectaculariza la masculinidad”.

Saiz indica que han elegido estos cuatro temas en concretos por estar muy anclados a la actualidad y su ingente volumen de escuchas. Siendo, además, las que suenan en locales donde sale de fiesta la gente joven. “Hay otros géneros musicales más allá del reguetón que también son machistas”, aclara aun así. La coordinadora lamenta que las mujeres que sufren este tipo de violencia por parte de hombres, “muchas veces ni si quiera son conscientes” por, entre otros motivos, poder ser consideradas como parte de los “códigos del ligoteo” que perpetúan versos como los señaladas.

“El objetivo era hacer visible la violencia sexual en estas letras. Todo tiene un calado en el imaginario y genera roles estereotipados, mandatos, patrones en la sexualidad y la relación de poder de los hombres sobre las mujeres en este sistema patriarcal”, expone sobre los casos en los que los productos culturales se convierten en “productos que reproducen la violencia”. Y es que además se trata de letras que son explícitas: “Muchas veces lo sutil está en los discursos que hemos normalizado. Pero es que estas canciones no tienen nada de sutileza. Es denunciable”.

Para que estas canciones hayan podido ver la luz, no son solamente Bad Bunny, Rauw Alejandro y Daddy Yankee los que lo han hecho posible. Desde su composición a su publicación han pasado por todo un engranaje que ha permitido que se mantengan. “Como vende… Es la alianza entre el sistema capitalista y el patriarcal. Interesa generar productos que se consuman. Si estas canciones misóginas y machistas son grandes éxitos, ¿para qué vamos a pararlo?”, apunta advirtiendo de que igualmente “atentan contra los derechos humanos de las mujeres”.