Reggaeton.com

Noticias, Exitos y Videos de Reggaeton

Exesposa de Cosculluela revela que supuestamente la amenazó con “asesinarla”


La vista preliminar contra el artista urbano José Fernando Cosculluela Suárez por 13 cargos de maltrato bajo la Ley 54 y dos cargos por violaciones a la Ley de Armas relacionados con una denuncia radicada por su exesposa Jennifer Fungenzi Jaques, prosiguió hoy y se reanudará el 17 de febrero.

En su testimonio de hoy, Fungenzi Jaques relató cómo en una ocasión Cosculluela la agredió en medio de una discusión. “Me agarró por el cuello y me metió (la cabeza) en el inodoro”. Dijo que se defendía y que se sacó fotos de los golpes con el celular para recopilar evidencia en contra de su agresor.

Fungenzi Jaques describió los moretones en el cuello y barbilla que mostraba una foto presentada por fiscalía. Admitió que no llamó a la Policía en ese incidente “porque lo amaba, que él iba a cambiar y las cosas iban a mejorar”.

La testigo contó que en otro incidente posterior “me arrastró por toda la habitación, me dio golpes y galletas hasta que me partió la oreja”. Explicó que se maquillaba para esconder los golpes.

Fiscalía presentó como prueba la foto de la oreja partida pero, aunque la defensa la objetó, fue admitida por el tribunal.

Fungenzi Jaques relató que estaban separados desde principios de abril de este año, pero luego de Semana Santa se reconciliaron porque “me daba sentimiento. Él es el papá de mis hijos y no quiero que mis hijos dejen de compartir con su papá”.

Pero recordó que su exesposo, tras “buscarle la vuelta” se puso a textear en su celular. Cuando ella se dio cuenta de con quién estaba texteando su esposo, se fue del lugar donde estaban. Agregó la testigo que Cosculluela la llamó y le dijo: “móntate en la Cherokee o te voy a jartar a tiros”. “Yo le tengo miedo a José”, afirmó.

Esa noche, añadió, recibió varias amenazas de muerte de parte de Cosculluela. “Vas a sufrir. Que yo tenía que hacer lo que él dijera o la iba a pasar feo”, entre otras cosas. “Nunca quise hablar de estas cosas”, dijo la testigo cuando comenzó a llorar.

“El llegó a casa. Subió y le pregunté qué hacía aquí. Le dije que nosotros no podíamos seguir y que no funciona. Que nunca iba a cambiar. Le dije que él se aprovechaba de eso porque yo era su esposa, pero cuando yo me divorciara iba a estar con el hombre que quisiera”, contó.

Esas expresiones, relató la testigo, provocaron una fuerte agresión de parte de Cosculluela. Dijo que la agarró por el cuello, la golpeó y ahorcó pero que logró escapar en medio de un forcejeo donde él cayó dentro de un clóset del cuarto. “Me tenía ahorcada y me defendí… lo mordí”. Luego de varios intercambios, Cosculluela se fue. Nuevamente, Fungenzi Jaques admitió que no fue a las autoridades por miedo.

La vista comenzó con una confrontación entre la abogada de defensa, Yanitzia Irizarry y la fiscal Rosa Molina Pérez por unas supuestas declaraciones de la principal testigo del caso, la exesposa del artista.

Irizarry alegó que la testigo había violado la orden del tribunal de no comentar públicamente el caso cuando escribió un comentario en una publicación de redes sociales. Según la licenciada, con el nombre de Jennifer Cosculluela, la testigo comentó sobre el caso en una página de la periodista Sylvia Hernández.

La fiscalía objetó el documento presentado por la defensa -copia impresa del comentario- alegando que no hay prueba alguna de que la persona que contestó bajo el nombre de Jennifer Cosculluela sea la testigo principal del caso.

La jueza Yumayra Serrano Murcelo determinó recordar a la testigo que no puede comentar sobre el caso públicamente y procedió a cortar la transmisión para llamar al banquillo a la testigo. La jueza decidió que dicho testimonio no se transmitiría públicamente.

Se activa el grillete

El testimonio de Fungenzi Jaques siguió en la sesión de la tarde. Al reanudarse los trabajos, la defensa explicó que en el receso Cosculluela asistió a un acompañante que tuvo percance de salud por lo que visitó una farmacia al lado de Palmas del Mar. Esto provocó que grillete activó alarma porque estaba en perímetro de la urbanización donde vive su expareja, hoy testigo.

Tras esta revelación, la jueza le advirtió al acusado que no debe acercarse a las zonas de exclusión y se reanuda el interrogatorio de Fungenzi.

Fungenzi relata que al escuchar “el tiro”, se encerró en el cuarto de su hija junto a su amiga Cristal y otra menor, amiga de su niña. Entonces comienza a textear con Cosculluela, a quien le escribió “te volviste loco”, dice. “Las niñas están súper nerviosas”.

Según Fungenzi, Cosculluela le reclamó por decirle a las niñas y le amenaza con “que baje (del cuarto) o él va a subir”. “Como yo no bajaba, agarró a mi perrita, una maltés, y se la llevó”. Dijo que Cosculluela le dijo en mensajes que iba a matar la perra si no bajaba.

“Me llamó por FaceTime, me enseña la perrita con un arma y me dice que bajara. Yo no quería que matara a Chiqui”. Relató que cuando bajó, habló con el acusado.

“Estaba lleno de lodo, la ropa sucia de lodo” y que este le dijo “a mi sin cojo… me tiene”.

“Él quería leer lo que tenía dentro de mi celular. Él decía que yo estaba con un macho y quería leer los mensajes para que le enseñara con quién yo estaba hablando”, testificó Fulgenzi sobre las razones de la ira de Cosculluela.

En presencia de menores

Este suceso ocurrió, según Fungenzi, en presencia de ambas menores. La hija Cosculluela está bajo reglas del Tribunal y pudiera ser traída a testificar. De ocurrir, ni la prensa podrá estar presente en sala.

“Me decía que iba a prepararme un rancho para matarme”. Estas expresiones están en mensajes de texto, dice la testigo.

En este momento, Fungenzi comenzó a llorar y fue retirada de la sala. Luego de un receso de unos minutos, se reanudaron los trabajos.

La testigo dijo que para el 23 de abril estaba compartiendo con un amigo gay lo que molestó a Cosculluela. Este le envió una foto de la misma arma que mostró cuando amenazó a la perrita. Fungenzi agrega que el artista dijo que esa arma era para matar a su amigo.

Fungenzi relató que Coscullela le puso grabadoras o GPS en sus carros y el de sus amigos. “Se lo puso a mi maquillista y me dijo que no lo mató porque no le dio la gana”.

También dijo que poco después comenzaron a hackearle sus redes sociales y a recibir llamadas desconocidas.

Durante la tarde se decretó otro receso para que los abogados revisen los mensajes entre Fungenzi y el acusado. Hay unos 3,100 textos entre ambos.

En ese momento, la señor Olga Jaques, madre de Fungenzi, hizo expresiones a los medios y dijo que sabía del patrón de maltrato que alega su hija.

“Aquí no hay mentira. Todo lo que ella está diciendo es real. Ella está hablando algo con prueba”, dijo Jaques.

Al reanudarse la parte final de la vista hoy, Fungenzi reconoce los mensajes de texto y dice que son los que la policía sustrajo de su celular.

Varios de los mensajes fueron leídos y mostrados en pantalla electrónica.

El fiscal Miguel Ornero indicó que tienen confirmados más testigos, pero el orden en que se presentará depende de cómo se desarrolle el testimonio de la actual testigo.

“Esto es una víctima de Ley 54 que ha vivido un patrón de maltrato de parte de este señor”, dijo Ornero al salir del tribunal al validar el testimonio de Fungenzi y la evidencia de los mensajes de texto.

Sobre la fecha señalada para la reanudación de la vista preliminar, Ornero sostuvo que “el Tribunal no para. El Tribunal va a estar todos los días trabajando. Hay muchos casos no es el único caso, la agenda de los fiscales, la agenda de los abogados. llegar a un consenso que todos los testigos estuvieran presentes, conlleva una logística y esas son las fechas más cercanas”.

El caso contra el conocido artista fue radicado el pasado 14 de octubre, unas horas luego de que un incendio fuera reportado en Palmas del Mar, Humacao, frente a la residencia de Fungenzi Jaques, a quien le quemaron dos vehículos. Al momento, las autoridades no han vinculado el incendio de los carros con el cantante, pero su exesposa al ser cuestionada al respecto expuso que “el tiempo dirá” quién o quiénes fueron los responsables del incidente.